DLR: Wal-Mart Condenado a Pagar $172 Millones por No Ofrecer Recesos para Comer en California



DLR: Wal-Mart Condenado a Pagar $172 Millones por No Ofrecer Recesos para Comer en California

January 1, 2006

1 de enero de 2006

El 22 de diciembre pasado, un jurado de California adjudicó a un grupo de unos 116,000 trabajadores de Wal-Mart Inc. la suma de $172 millones por no haber recibido tiempo para comer, en violación de una ley estatal que ordena a los patronos conceder 30 minutos sin paga para comer (Savaglio vs. Wal-Mart Inc., Cal. Super. Ct., No. C-835687, decisión de 12/22/05).

El jurado de Oakland, California, deliberó tres días y llegó a la conclusión de que la compańía detallista mayor del mundo debía a los miembros de la demanda colectiva la suma de $57,268,673 por periodos de tiempo no recibidos para comer, y $115 millones en dańos ejemplares. Originalmente el jurado adjudicó a los trabajadores la suma de $63,631,858 por los recesos perdidos para comer, pero después dedujo $6,363,185 porque algunos miembros de la demanda colectiva no habían cumplido cabalmente con las instrucciones de Wal-Mart relacionadas con los periodos para comer.

El grupo demandante incluyó a 115,919 empleados y ex-empleados de Wal-Mart en California.

''Básicamente, creo que el mensaje para Wal-Mart consiste en que no es aceptable que prive a sus empleados de los recesos para comer”, indicó Jessica Grant, directora de los abogados de los demandantes, la Firma Furth de San Francisco, dijo BNA el 22 de diciembre. ''Otra cosa que influyó fue que nosotros le presentamos al jurado los propios documentos de Wal-Mart”, los cuales demostraron que los ejecutivos sabían que la compańía estaba “violando la ley desde 1998”, dijo Grant a BNA.

Grant dijo que Wal-Mart ha ''sabido esto desde hace varios ańos, no solamente en California, sino en todos los Estados Unidos. La compańía tomó medidas para ocultar el problema, al mismo tiempo que gastaba millones de dólares en anuncios por televisión promoviendo el buen trato que daba a los empleados.”

Wal-Mart Cuestiona la Sanción por Dańos Ejemplares

En unas declaraciones hechas después del fallo, Wal-Mart anunció que planeaba apelar la decisión y dijo que había problemas con los recesos para comer desde antes de 2001, los cuales habían sido resueltos después que la legislatura del estado adoptó nuevas reglas.

"Wal-Mart ha reconocido que tuvo problemas de cumplimiento de la ley cuando el estatuto entró en vigor en 2001. Otros empleadores del estado de California también tuvieron esos problemas”, ańadió la declaración. "Desde entonces Wal-Mart ha tomado medidas para asegurar que todos los empleados reciban sus periodos de tiempo para comer, e incluso ha adoptado nueva tecnología para avisarle a los cajeros cuando llega la hora de sus recesos para comer. El sistema cierra automáticamente las cajas registradoras si el cajero no responde.”

La compańía también indicó que cuestionaba la adecuación de los dańos ejemplares, teniendo en cuenta la decisión tomada a principios de diciembre en el caso Murphy vs. Kenneth Cole Products por un tribunal de apelaciones de California en San Francisco, el cual dictaminó que las violaciones de las reglas sobre recesos para comer dan lugar a una sanción, y no a sueldos (235 DLR A-1, 12/8/05). En sus declaraciones, Wal-Mart avanzó la teoría de que como esas violaciones daban lugar a “sanciones”, se podían poner en duda los dańos ejemplares.

En el caso de Murphy, el tribunal dijo que no se pierden sueldos por no proporcionar un periodo de tiempo sin paga para comer, que la “sanción” por esa violación era el equivalente a una hora de “sueldo” por violación. No obstante, la corte recalcó que los perjuicios no eran “sueldos perdidos”, sino más bien una “sanción”, por lo que se aplicaba un estatuto de limitaciones más corto.

Sin embargo, en julio el Juez Ronald M. Sabraw, en el caso de Wal-Mart, encontró que los dańos ejemplares no representarían una “sanción doble” conforme a la ley de California, pues los pagos generales por dańos a miembros potenciales del grupo están considerados como “sueldos” y no como una “sanción”. Si los pagos fueran considerados como una sanción, dijo Sabraw, no habría disponibles dańos ejemplares porque representarían una sanción doble (144 DLR A-2, 7/28/05).

El jurado en Oakland, California, deliberó durante tres días para llegar a la conclusión de que el detallista mayor del mundo debía a los miembros del grupo demandante la suma de $57.268,673.00 por periodos de comer perdidos y $115 millones por dańos ejemplares.

Larga historia de pleitos

El caso sumamente litigado incluyó, en los últimos cuatro ańos, numerosos viajes a las cortes de apelación y tribunales supremos del estado, incluyendo tres peticiones de emergencia presentadas por Wal-Mart ante el Tribunal de Apelación de California durante el juicio, que comenzó el 6 de septiembre, dijo Grant. Además, seńaló que todas las peticiones habían sido negadas.

En la decisión de Julio, Sabraw dictaminó que los miembros del grupo demandante no tienen un interés propietario en los recesos para comer tomados antes del cambio hecho en 2001 en las leyes estatales, y por lo tanto no había disponibles dańos monetarios para esas reclamaciones.

La decisión limitó las reclamaciones de una de las cuatro subclases de la demanda colectiva en el juicio de largo alcance, alegando que la compańía le exigía a los empleados que terminaran de trabajar antes de irse a casa, aunque su turno hubiera terminado, y que, para todo propósito práctico, Wal-Mart no mantenía personal suficiente en las tiendas a fin de hacer obligatorio el trabajo después de hora.

El juez indicó que las disposiciones sobre recesos para comer en la Ley estatal sobre Competencia Desleal no existían hasta el 2001, y por lo tanto no se podían presentar reclamaciones por recesos perdidos para comer antes de esa fecha, pues el haberlos negado no constituía una violación del estatuto. Rechazó el argumento de la demanda colectiva de que existía un interés propietario en los recesos antes de 2001, diciendo que los empleados no sufrieron ninguna pérdida efectiva porque habían sido compensados.

En 2003, Sabraw concedió la certificación a cuatro clases traslapadas de trabajadores. La primera clase eran los trabajadores que alegaban que las políticas de Wal-Mart los obligaba a trabajar después de horas en violación del Código Laboral del estado y la Sección 17200 del Código de Negocios y Profesiones de California, la ley estatal sobre competencia desleal. Sabraw le permitió a esa clase solicitar un desagravio declarativo y por mandato judicial (219 DLR A-3, 11/13/03).

Sabraw también certificó dos clases separadas de trabajadores que alegaban que les habían negado recesos para descansos y comidas. Estas pueden solicitar agravio declarativo y por mandato judicial. Aunque los miembros de la clase que reclamaba por tener que trabajar fuera de horas y por no recibir los recesos para comer no pueden solicitar desagravio monetario, una cuarta clase colectiva – la que incumbe a la decisión actual— cubre a trabajadores que pueden solicitar desagravio monetario al amparo del Código Laboral y la ley sobre competencia desleal por reclamaciones de que les negaron los recesos para comer.

En 2004, el Tribunal Supremo de California rehusó interferir en la cuestión de la certificación de las demandas colectivas, negando la moción de Wal-Mart para una suspensión (73 DLR A-8, 4/16/04).

En más de 30 estados se han presentado demandas colectivas contra Wal-Mart por supuestas violaciones del receso para comer, dijo el abogado de los demandantes. El próximo caso fijado para juicio es en el tribunal del estado de Minesota en junio de 2006. Para octubre de 2006 está fijado el juicio de una demanda colectiva en Massachusetts, donde la Firma Furth figura como abogado.

Neal S. Manne y Vaneet Bhatia, de Susman Godfrey en Houston, y Teresa Beaudet de Mayer, Brown, Rowe & Maw, en Los Angeles representaron a Wal-Mart.

El artículo apareció originalmente en elDaily Labor Report el 28 de diciembre de 2005, habiendo sido escrito por Michael R. Triplett y Joyce E. Cutler.

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